Cuaderno de campo
Ualabíes en el jardín: qué plantas atraen y cuáles conviene evitar
Cuaderno de campo de un patio en las afueras de Canberra
Publicado el 14 de septiembre, 2024 · Lectura de 6 minutos
Durante dos temporadas seguidas anoté qué especies vegetales visitaban los ualabíes en un patio de las afueras de Canberra. Los arbustos de acacia y los pastos nativos funcionaron como refugio y alimento, mientras que los rosales y hortalizas tiernas terminaron arrasados. Este cuaderno reúne observaciones sobre horarios de visita, plantas que resisten el ramoneo y cómo disponer el jardín para que la fauna pase sin quedarse.
Las visitas se concentraban entre las cinco y las siete de la mañana, y volvían a aparecer cerca del atardecer. En verano, cuando el pasto del fondo se secaba, se acercaban más a las zonas regadas. No es una guía de control, sino un registro de convivencia: lo que anoté sirve para entender qué espera un ualabí cuando entra a un jardín y qué le estamos ofreciendo sin darnos cuenta.
Qué plantas atraen y cuáles resisten
Los arbustos de acacia y los pastos nativos cumplieron dos funciones a la vez: refugio durante el día y alimento al amanecer. Las plantas que mejor aguantaron el ramoneo fueron las de hoja dura y aroma fuerte, como la westringia y el romero. En cambio, los brotes tiernos de hortalizas y los pétalos de rosal desaparecían en una sola noche.
Cómo disponer el jardín
Con el tiempo entendí que la clave no está en ahuyentarlos, sino en ordenar el espacio. Dejar un borde de vegetación nativa al fondo del patio concentra la visita ahí y aleja al animal de los canteros más delicados. Un cerco bajo y tupido, sin bloquear el paso, también marca una ruta clara de entrada y salida.
Si te interesa seguir con este tipo de registros, en las notas sobre observación de wombats al amanecer hay un método parecido aplicado a otra especie. Y si querés sumarte al taller de dibujo naturalista, podés ver los formatos y niveles disponibles.